2010 Census Op-Ed by House Majority Leader Hoyer & Democratic Caucus Vice Chair Becerra

For Immediate Release:

March 25, 2010

Contact:Katie Grant
Stephanie Lundberg
(202) 225 - 3130

See below a joint op-ed (English and Spanish versions) for your use by House Majority Leader Steny Hoyer and Democratic Caucus Vice-Chair Xavier Becerra about the importance of participating in the 2010 Census – Census Day is April 1.
 
 
The Importance of Being Counted in the 2010 Census

By Majority Leader Steny H. Hoyer and Democratic Caucus Vice-Chair Xavier Becerra
 
Every ten years, as long as we have been a nation under the Constitution, the United States has taken a census of everyone who lives here. The Founding Fathers ordered regular census-taking because they understood that, in order to govern ourselves fairly, we have to know how many people live here, and where.
 
Census numbers don’t just determine how many elected representatives each state has in Washington; they determine the amount of federal money states receive to support police and firefighters who protect our homes, the schools our children learn in and the roads we drive on. Representation and federal dollars are both based on population—so if we want our communities to get their fair share, we need to make sure that there is a fair and accurate count.
 
Unfortunately, some people don’t want to be counted. Newspapers have recently carried reports of a movement to boycott the census. But we want to assure you: you have nothing to fear from participating in the census. In fact, it’s deliberately sitting out that will do the worst harm. You owe it to your family and your neighbors to stand up and be counted.
 
We understand that worries about the census are especially strong in immigrant communities. We’ve heard false rumors that the government will use the information it collects in the census to deport immigrants. But those rumors have absolutely no truth: no one has ever been deported or targeted by immigration enforcement because he or she filled out a census form. No one will ask you about your immigration status. The Census Bureau uses the information you give to build statistics—how many people live in your neighborhood, how many are children, and so on. However, federal law strictly prohibits anyone—including the President—from using your individual information. To ensure that they obey this law, census takers swear an oath to protect your confidentiality for life.
 
Another misguided motive for skipping the census is the idea that a large boycott will convince Congress to move faster on immigration legislation. In other words, a deliberately low count would starve cities of the funds they need to provide services for their residents—and this threat would, in turn, pressure Congress to act. Again, that’s just not true. Political power comes from numbers. That power will only diminish if those numbers are artificially reduced by a deliberate undercount.
 
Most of all, though, those who choose to boycott the census are hurting no one as much as themselves. It’s their hometowns that will feel the pinch when their population comes out too low and a fair share of federal dollars fails to show up. The result of a boycott won’t be passage of an immigration bill—but it could mean less safe neighborhoods, more crowded classrooms and more unrepaired potholes.
 
Every community in America deserves its fair share for all of those things, and more. And figuring out the fair share depends on the absolute number of people who use such services, whatever their immigration status. Washington doesn’t want to take those services away from any community—but if you sit out the census, you’ll be taking them away from yourself.
 
To ensure that you and your family are counted in the 2010 Census, please fill out and return (postage-free) your form today. Just 10 questions, 10 minutes. Your answers are confidential, and your participation is vital. Learn more at 2010census.gov.
 
 
La Importancia de Hacerse Contar

Por Steny Hoyer y Xavier Becerra*
 
Cada diez años, desde nuestra fundación como nación bajo la Constitución, Estados Unidos contabiliza a sus habitantes mediante el censo. Los Padres de la Patria ordenaron un conteo regular de la población porque entendieron que para poder gobernarnos de manera justa tenemos que saber cuántas personas viven en nuestro país y dónde viven.
 
Las cifras del censo no sólo determinan cuántos representantes electos envía cada estado a Washington, sino que se usan para calcular la cantidad de fondos federales que los estados reciben para diversos servicios: para pagar por los policías y los bomberos que nos protegen; para operar las escuelas donde nuestros niños aprenden; y para mantener las carreteras y vías que a diario recorremos. Es decir, que la representación política y los fondos federales se distribuyen en base a la población de cada lugar de manera que si queremos que nuestras comunidades reciban la parte que realmente les corresponde, tenemos que aseguranos de que el conteo decenal sea justo y exacto.
 
Desafortunadamente hay muchas personas que no quieren ser contadas. Por los pasados meses y semanas la prensa ha reportado sobre un movimiento que pide que se boicotee la participación en el censo. Pero queremos asegurarles que no hay nada que temer por participar del censo. De hecho, no hacerse contar es lo que hace más daño. Por su familia y por su comunidad, es de suma importancia que se haga contar.
 
Ciertamente entendemos que la preocupación sobre el censo es especialmente importante entre la comunidad inmigrante. Hemos escuchado la diseminación de falsos rumores de que el gobierno emplea la información que recaba del censo para deportar inmigrantes. Pero esos rumores son totalmente falsos: nadie ha sido deportado o ha sido objeto de aplicación de leyes migratorias por llenar los formularios del censo. Nadie le preguntará sobre su situación migratoria en este país. La Oficina del Censo emplea la información que usted provee para desarrollar estadísticas, es decir, cuántas personas viven en su vecindario, cuántos son niños, y otra información. Pero la ley federal prohíbe estrictamente que cualquier persona, incluyendo el presidente de Estados Unidos, utilice la información que usted le provee al censo. Para garantizar que obedezcan esta ley, los encargados de conducir el censo juramentan de por vida proteger la confidencialidad de la información.
 
Otro arguemento desatinado para no participar del censo es la idea de que boicotear el conteo decenal convecerá al Congreso de agilizar la consideración de un proyecto de reforma migratoria. Es decir, que un conteo deliberadamente bajo de la población privará a las ciudades de los fondos reales que necesitan para proveer servicios a sus residentes y esta amenaza presionará al Congreso para que actúe en el frente migratorio. Pero esto es falso. El poder político se basa en los números. Ese poder se reducirá si las cifras son artificialmente reducidas mediante un subconteo deliberado.
 
Más aún, quienes opten por boicotear el censo se hacen daño a sí mismos. Son sus comunidades las que sufrirán las repercusiones negativas cuando registren una población menor a la que realmente tienen y en consecuencia no reciban el dinero que realmente les corresponde. El resultado de un boicot al censo no será un proyecto de reforma migratoria, pero sí puede suponer vecindarios menos seguros, salones de clase sobrepoblados, y más carreteras y vías sin reparar.
 
Cada comunidad en Estados Unidos merece la partida de fondos que realmente le corresponde, y mucho más. Y determinar esa partida de fondos de manera exacta depende de la cifra real de personas que emplean esos servicios, independientemente de su situación migratoria. El gobierno federal en Washington no quiere arrebatarle esos servicios a ninguna comunidad, pero si usted no participa del censo, usted se estará privando a sí mismo de esos servicios.
 
Para garantizar que tanto usted como su familia sean contados en el Censo 2010, por favor, llene el formulario y envíelo, libre de costo, hoy mismo. Son sólo 10 preguntas que puede completar en 10 minutos. Sus respuestas son confidenciales y su participación es vital.
 
Para mayor información visite el portal

http://2010.census.gov/espanol/
 
Steny Hoyer es el líder de la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes y congresista por el Distrito 5 del estado de Maryland.
 
Xavier Becerra es congresista por el Distrito 31 de California y es vice presidente de la bancada demócrata de la Cámara de Representantes.
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